La mayoría de las personas se dan cuenta de que tienen un vecino no invitado solo cuando algo se rompe: un cable mordido en el coche, un parterre excavado, o un marido que duerme a las tres de la mañana y se despierta por un estruendo sobre el techo. Sin embargo, estos son los últimos eslabones de una cadena de señales que podrían haber pasado desapercibidas antes. Esta guía reúne once señales con las que podrás determinar con calma si se trata de una marta, una comadreja o algo completamente diferente.

El reconocimiento tiene un valor práctico. La marta doméstica (Martes foina) y la comadreja común (Mustela nivalis) requieren estrategias completamente diferentes, desde el tipo de trampa hasta la forma de asegurar el ático. Confundirlas cuesta tiempo, dinero y, a menudo, la salud del animal. Antes de comprar cualquier cosa en la tienda de jardinería, conviene saber con quién estás tratando.

§ 01Lo que oirás por la noche

La primera señal suele llegar a través del techo. La marta doméstica está activa principalmente entre las 22:00 y las 04:00 y se mueve por el forjado del ático de una manera muy característica: series cortas de pasos rápidos interrumpidas por un silencio repentino. Suena más como un galope que como un caminar. Si en medio de la noche escuchas un repentino pisoteo sobre el techo que se detiene tras un segundo y regresa al minuto, es casi seguro una marta.

El segundo tipo de sonido es el rascado de las garras contra la madera. A la marta le gusta hacerse una cama cómoda con el aislamiento, paja o trapos; durante este „acondicionamiento" emite sonidos de fricción secos y claros. El tercer sonido, el menos agradable, son los chillidos. En la época de celo (marzo-abril, y un segundo pico en julio-agosto), los machos luchan por el territorio y las hembras ahuyentan a las competidoras; los sonidos recuerdan entonces a una pelea de dos gatos grandes en un balcón estrecho.

Consejo de campo

La comadreja común es mucho más silenciosa y ligera. Si escuchas sobre el techo pisadas claras y „pesadas" de alguien con el peso de un gato considerable, no es una comadreja. La comadreja pesa unas pocas decenas de gramos y se mueve de tal manera que el ser humano casi nunca la oye.

§ 02Rastros y huellas en el suelo

Donde más se puede observar es en la nieve matutina o después de la lluvia, cuando la tierra aún está blanda. Lo primero en lo que hay que fijarse es en el número de dedos: en la marta y la comadreja se ven cinco dedos con las garras marcadas. Esto descarta inmediatamente a los cánidos (zorro, perro, lobo: cuatro dedos) y a los félidos (cuatro dedos, garras retráctiles).

Comparación de huellas: marta, comadreja, zorro en la nieve
Fig. 02Comparación de huellas: marta (izquierda), comadreja (centro), zorro (derecha). Cinco dedos y garras claras indican que se trata de un mustélido.

La huella de la marta mide de 3 a 4 cm de largo. Es característico su modo de desplazamiento: la marta se mueve a „saltos", por lo que sus huellas se disponen en pares, a poca distancia entre sí. La huella de la comadreja es mucho más pequeña, de unos 1,5–2 cm, y el animal suele dejar un rastro de saltos con una longitud de zancada dos veces más corta.

Si la nieve ya ha desaparecido, revisa los bordes de los parterres, los lugares bajo el cenador, los alféizares y las tablas cerca del granero. Las pequeñas huellas recién impresas en el suelo húmedo pueden mantenerse varios días y suelen conducir directamente al escondite. Puedes encontrar más información sobre cómo leer las huellas en la guía Huellas y rastros de marta.

§ 03Excrementos: la tarjeta de visita más fiable

Paradójicamente, este es el tema más agradecido de todo el diagnóstico, ya que no requiere ver al animal ni esperar a que nieve. La marta y la comadreja dejan excrementos en lugares visibles y expuestos: en tocones, bordes de muros, tablas del cenador, tejas. Lo hacen con premeditación para marcar su territorio.

Los excrementos de la marta tienen una forma característica: cilindros largos de 6–10 cm de longitud y aproximadamente 1 cm de diámetro, generalmente retorcidos y terminados en punta. En su interior casi siempre se ven huesos de pequeños roedores, pelo y a veces restos de frutas (en verano y otoño la marta consume de buen grado guindas, cerezas y bayas). Los frescos tienen un olor almizclado intenso y agudo; tras una semana se secan y se convierten en „lápices" grises y quebradizos.

La marta marca el territorio donde quiere ser vista. Si el excremento está sobre una teja, en la punta de un tocón o sobre el monopatín de un niño, no es casualidad.

Los excrementos de la comadreja son mucho más pequeños: 3–5 cm de longitud y medio centímetro de diámetro, también retorcidos pero mucho más finos. La comadreja se alimenta principalmente de topillos, por lo que en sus excrementos predominan pequeños huesos y pelo de roedores; el olor es más débil. Los excrementos de zorro, en comparación, son claramente más gruesos (1,5–2 cm de diámetro), con extremos romos y generalmente con mayor contenido de plumas y restos.

§ 04Daños en el jardín

Otra serie de señales es aquello que no debería estar ahí y está. Los daños más reportados por los lectores son:

  • Césped excavado por la noche, especialmente parterres y lugares con tierra blanda y recién humedecida. La marta y la comadreja cazan larvas de escarabajos que detectan por el olfato a través de varios centímetros de tierra. El daño parece como si alguien hubiera pasado un rastrillo.
  • Cables mordidos en el coche: un clásico. A la marta le atraen los aislamientos térmicos de goma suaves, especialmente el olor dejado por otro individuo. Los coches estacionados regularmente bajo el mismo árbol están particularmente expuestos.
  • Huevos destrozados en el gallinero, a veces desaparición de aves de corral o palomas. Una marta puede matar en una sola entrada a muchos más animales de los que comerá; es el instinto de un depredador difícil de detener.
  • Aislamiento extraído del ático, especialmente lana mineral y espuma. La marta las utiliza para construir su nido. A veces los rastros se extienden hasta la rejilla de ventilación en la cubierta del techo.
  • Sacos de comida para perro o gato rotos en el garaje. A la marta le gustan los piensos grasos. La comadreja suele evitar el granulado y busca carne.
Atención

Si una marta ya ha elegido tu coche una vez, volverá. El olor dejado por visitas anteriores actúa como un imán para otros individuos y, en época de celo, también para los rivales. Cambiar los cables sin asegurar el compartimento del motor es tirar el dinero.

§ 05Olor, pelaje, escondites

Las tres últimas señales funcionan „en paquete" y confirman las observaciones anteriores. La primera es el olor. La marta tiene glándulas odoríferas fuertes en la base de la cola; su presencia en el ático se percibe después de un tiempo incluso desde la planta baja, especialmente en días calurosos. El olor es almizclado, dulzón, para algunos simplemente „salvaje". Más fuerte que el de la comadreja.

La segunda señal es el pelaje. La marta pierde pelos individuales en los lugares por donde se escurre: bajo las vigas del techo, en los espacios entre vigas, en las estrechas rendijas de la chimenea. El pelo es de color marrón oscuro con pelos de cobertura más claros, largo (3–5 cm) y claramente rígido. La comadreja en verano tiene el pelaje marrón rojizo; en invierno (especialmente en el norte) se vuelve blanco y recuerda al armiño.

La tercera son los escondites. Los más comunes: el desván cerca de la chimenea, el espacio sobre el falso techo, pilas de leña, garajes sin terminar, edificios agrícolas abandonados. La marta elige un lugar cálido, silencioso, con dos salidas (por si acaso) y cerca de una fuente de agua.

§ 06Marta o comadreja: comparación rápida

Si has leído las cinco secciones anteriores, lo más probable es que ya sepas con quién estás tratando. La tabla a continuación reúne todas las diferencias en un solo lugar para una comprobación rápida en el campo. Si quieres profundizar en el tema, tenemos un artículo aparte: Marta vs comadreja: lo que debes saber sobre estos mamíferos.

CaracterísticaMarta doméstica
Martes foina
Comadreja común
Mustela nivalis
Longitud del cuerpo42–48 cm17–23 cm
Peso1,1–2,5 kg60–200 g
Babero característicoblanco, bífido, llega hasta las patas delanterasausente (vientre uniforme)
Pelaje en veranomarrón, más cortomarrón rojizo, corto
Pelaje en inviernomarrón, más densoen el norte se vuelve blanco
Huella individual3–4 cm, 5 dedos con garras1,5–2 cm, 5 dedos con garras
Excrementos6–10 cm, cilindros con torsión3–5 cm, mucho más finos
Actividadnocturna (22:00–04:00)durante todo el día, muy activa de día
Escondite típicoático, chimenea, garajepilas de piedras, madrigueras de roedores
Protección legalespecie cinegética, con vedaprotección estricta

§ 07Qué hacer a continuación

Un breve escenario para cada situación. Comienza por el hecho de que no se permite matar ni herir a ninguno de estos animales. La comadreja está bajo protección estricta de la especie, y la marta es una especie cinegética con periodos de veda que requiere permisos de caza para su sacrificio. En la práctica, el 99% de las situaciones se resuelven sin dañar al animal.

Primero: asegurar. Las rejillas de ventilación, las rendijas bajo las tejas, los aleros sin terminar, las chimeneas abiertas; todo por donde la marta pueda entrar debe cerrarse con una malla de acero inoxidable (malla máx. 2 cm). Hazlo cuando la marta no esté dentro; encerrar al animal dentro es un desastre tanto para el animal como para la casa.

Segundo: trampas de captura en vivo. Funcionan, pero requieren conocimientos: elección del lugar, cebo, tiempo de control (mínimo dos veces al día). Lo mejor es empezar por el artículo específico sobre trampas de captura en vivo, donde describimos todas las variantes junto con los errores más comunes de los principiantes.

Tercero: ahuyentadores. Los de ultrasonidos son efectivos temporalmente (la marta se acostumbra tras 2-3 semanas), los de olor (acetato de amonio, pelo de un competidor) funcionan en la época de celo. Es una solución auxiliar, no definitiva.

En resumen

Galope sobre el techo a las 3:00, excrementos cilíndricos en la teja, césped excavado, olor almizclado, pelo marrón en la rendija: cinco indicaciones que coinciden. Muy probablemente una marta doméstica. Es hora de asegurar el ático antes de que deje un nido tras de sí.

Preguntas frecuentes

¿Está la marta protegida en Polonia?

La marta doméstica (Martes foina) es una especie cinegética con un periodo de veda del 1 de abril al 31 de agosto. Solo las personas con permisos de caza pueden cazarla y solo fuera de ese periodo. La comadreja común (Mustela nivalis) está bajo protección estricta de la especie: no se puede matar, capturar ni herir bajo ninguna circunstancia.

¿Qué hago si tengo niños pequeños o mascotas?

La marta y la comadreja son cautelosas y no atacan a los humanos ni a animales domésticos más grandes que ellas. El riesgo real afecta a aves de corral y conejos; aquí conviene asegurar el gallinero con una malla sólida (malla máx. 2 cm) y proteger los cercados. Para perros y gatos, la presencia de la marta suele significar estrés y ruido innecesarios, no una amenaza real.

¿Puedo atrapar yo mismo a la marta con una trampa de captura en vivo?

Sí, pero con dos condiciones. Primero: la marta capturada debe ser liberada en un lugar adecuado (a varios kilómetros de las viviendas, cerca de un bosque) y lo antes posible; no se debe mantener en la jaula más de unas pocas horas. Segundo: la trampa debe revisarse al menos dos veces al día, independientemente del tiempo que haga.

¿Después de cuánto tiempo regresa la marta tras ser trasladada?

Si la has trasladado a menos de 5–7 km, el riesgo de que regrese es muy alto; la marta tiene una memoria espacial excelente. Si es más lejos, normalmente no vuelve, pero su lugar puede ser ocupado en pocas semanas por otro individuo de la zona. Por eso, la trampa por sí sola, sin asegurar simultáneamente el ático, rara vez soluciona el problema de forma permanente.

¿Son los excrementos de marta peligrosos para la salud?

Sí, la marta puede ser portadora de parásitos (incluyendo nematodos y áscaris) y sus excrementos pueden contener huevos. No deben recogerse con las manos desnudas. Usa guantes protectores y mascarilla; conviene rociar los excrementos frescos con agua con cloro o un desinfectante antes de retirarlos. Al terminar, lávate bien las manos y la ropa.

¿Tiene sentido atrapar martas si van a aparecer otras?

La trampa sin asegurar el ático es un juego sin fin; nuevos individuos aparecerán rápidamente. Por eso, una estrategia eficaz es primero asegurar (mallas, tapones de ventilación, protectores de aleros) y luego, eventualmente, la trampa para un individuo concreto. El orden es crucial.