La pregunta „¿de qué se alimenta la marta?” suele surgir cuando en el gallinero solo quedan plumas o cuando aparece un excremento lleno de huesos de cereza en el tejado. La respuesta es más sencilla de lo que parece y más sorprendente de lo que se piensa: la marta de roca (Martes foina) come casi de todo lo que pueda atrapar, desenterrar, robar o encontrar en un cubo de basura.
Esta guía reúne en un solo lugar el menú completo de la marta: desde su dieta básica de carne, pasando por sus preferencias estacionales por la fruta, hasta los comportamientos que más a menudo terminan en conflicto con el ser humano. Si te preguntas qué come la marta en tu desván o por qué dejó aves muertas en el gallinero que ni siquiera probó, encontrarás todo a continuación.
§ 01¿De qué se alimenta la marta? — Respuesta corta
La marta de roca es un omnívoro oportunista. En la práctica, esto significa que no tiene un único alimento favorito: come lo que sea más fácil de obtener en ese momento. Una semana puede alimentarse principalmente de topillos capturados en un huerto; la siguiente, de las cerezas de ese mismo huerto; y la posterior, de restos del compostador del vecino.
La lista completa de lo que comen las martas incluye: pequeños mamíferos (principalmente roedores), aves y sus huevos, insectos, lombrices, caracoles, carroña, frutas, bayas, nueces y, cerca de los humanos, también comida para mascotas, restos de cocina, aves de corral y conejos de granja. Una marta adulta promedio necesita unos 150–250 g de alimento al día, aunque en invierno puede comer más y en verano menos.
La forma más rápida de evaluar qué come la marta en tu caso concreto es observar sus excrementos. ¿Huesos de cereza? Julio, dieta de frutas. ¿Huesos pequeños y pelo? Caza de roedores. ¿Plumas? Temporada de polluelos o una visita al gallinero.
§ 02Pequeños mamíferos: la base de la dieta
A pesar de su condición de omnívoro, la base de la dieta de la marta sigue siendo la carne. Los pequeños mamíferos representan entre el 50% y el 70% de su menú anual, dependiendo de la región, la estación y la disponibilidad de otros alimentos. Para ellos, la marta es evolutivamente lo que es: una cazadora ágil, persistente y casi felina, con un olfato y unos reflejos excelentes.

Las presas más comunes son topillos campesinos, ratones domésticos, ratones de campo, ratas jóvenes, musarañas, topos y, en los huertos, también lirones y lirones caretos. La marta también puede atacar presas más grandes: una liebre joven, un conejo o, en entornos urbanos, una rata crecida que pese hasta 400 g. La víctima suele morir por una mordida única y precisa en la nuca.
Si preguntas qué caza la marta con más frecuencia, la respuesta es: lo que más abunde en la zona. En las zonas agrícolas serán topillos; en los pueblos, ratones y ratas; en las zonas boscosas, lirones. Puedes encontrar más información sobre cómo rastrear al depredador en la guía Cómo reconocer la presencia de una marta o comadreja en el jardín.
§ 03Aves, huevos y aves de corral
El segundo grupo importante de alimentos lo constituyen las aves, y aquí es donde comienzan la mayoría de los conflictos con los humanos. La marta trepa perfectamente por los árboles y llega sin dificultad a los nidos; roba huevos de herrerillos, mirlos, zorzales, palomas y grajillas. En la época de cría (abril–junio), los huevos y polluelos pueden representar hasta un 20–30% de su dieta.
La marta puede vaciar todos los huevos de un nido en un solo día, llevándolos uno por uno a su escondite. Muy a menudo, en su despensa del desván se encuentran varios huevos enteros y sin daños; es la imagen típica tras una visita a un gallinero o palomar.
Una marta en un gallinero no es caza. Es una masacre. El instinto de matar se activa con cada aleteo y no se detiene mientras algo se mueva.
Y aquí llegamos al elemento más dramático. Una marta en un gallinero puede matar a todas las aves, incluso si solo se come una. No es por malicia ni „ganas de destruir”; es un mecanismo integrado: cualquier movimiento de alas en un espacio cerrado desencadena el ataque. En la naturaleza, las presas escapan, por lo que el instinto de „matar todo lo que se mueva” dura poco. En un gallinero cerrado, no hay forma de detenerse.
Por la misma razón, las conejeras, palomares y recintos para faisanes requieren una malla sólida con huecos de máximo 2 cm y un cierre total por arriba. Un gallinero abierto no es comida para un día para la marta; es una catástrofe ganadera en una sola noche.
§ 04Qué come la marta en verano: frutas y bayas
En verano, la dieta de la marta cambia drásticamente. Desde finales de junio hasta octubre, las frutas y las bayas pueden representar hasta un 40–50% de su alimentación. Es en este periodo cuando los jardineros con huerto empiezan a encontrar en las tejas excrementos llenos de huesos; no son pájaros, es una marta.
El manjar indiscutible de la marta son las guindas y las cerezas. La marta puede trepar verticalmente por el tronco y comer los frutos directamente de las ramas, escupiendo los huesos. El segundo lugar lo ocupan las zarzamoras y las frambuesas, especialmente las que crecen silvestres junto a las vallas. El tercero, manzanas, peras y ciruelas, generalmente las que ya han caído y están algo pasadas, más dulces que las que maduran en el árbol.
- Guindas y cerezas: favoritas absolutas; los huesos en los excrementos son el rastro más seguro de su presencia en verano.
- Zarzamoras, frambuesas, arándanos: recolectados con gusto de arbustos silvestres y matorrales domésticos.
- Manzanas, peras, ciruelas: principalmente fruta caída, en estado de madurez avanzada.
- Uvas: en huertos familiares, especialmente las que están junto a la valla.
- Avellanas y hayucos: en otoño, como suplemento dietético antes del invierno.
El hecho de que entre lo que a la marta le gusta comer también esté la fruta sorprende a muchas personas acostumbradas a la imagen del depredador. Sin embargo, el azúcar de la fruta es para la marta una fuente de energía rápida y fácil, especialmente para las hembras que amamantan a sus crías en julio y agosto.
§ 05Insectos, carroña, basura
Allí donde cazar no compensa energéticamente, la marta toma alimento directamente del suelo. Insectos, lombrices, caracoles y larvas forman una parte discreta pero constante de su dieta, especialmente en primavera y otoño, cuando el suelo está blando y los escarabajos y sus larvas son fáciles de desenterrar.
Es precisamente la búsqueda de larvas lo que explica gran parte de los daños nocturnos en el césped que los dueños de jardines atribuyen a topos o jabalíes. Los agujeros característicos de unos pocos centímetros de diámetro, dispersos por el césped en una sola noche, suelen ser rastro de una marta que seguía el rastro olfativo de las larvas de melolonta.
La segunda categoría de „alimento fácil” es la carroña. La marta no despreciará un erizo muerto, una paloma atropellada en la carretera o un pez arrastrado por el agua. La carroña es especialmente importante en invierno, cuando hay menos presas frescas y se necesita más energía.
La tercera categoría —y motivo de la mayoría de los problemas urbanos— es la basura y la comida para animales. La marta registra con gusto cubos abiertos de biorresiduos, compostadores abiertos o cuencos dejados para gatos en el patio. Extrae restos de carne de las bolsas, busca el pienso del perro olvidado en el garaje o abre recipientes mal cerrados. Donde el ser humano facilita las cosas, la marta no caza: ella literalmente se sienta a la mesa.
Un compostador abierto con restos de carne es una invitación abierta para la marta. Si el vecino tiene un perro alimentado con comida húmeda en el porche, tienes una marta en la zona, la hayas visto o no.
§ 06Qué NO come la marta
Alrededor de la dieta de la marta han surgido muchos mitos, la mayoría repetidos por generaciones de avicultores. El más ruidoso y persistente: la marta bebe la sangre de sus víctimas. Esto es falso. La marta no es un „vampiro”, no succiona la sangre ni se alimenta de fluidos corporales. La impresión de una gallina „desangrada” proviene del hecho de que la marta muerde el cuello y rompe vasos grandes; la sangre se derrama mucho, aunque el animal no la beba.
Segundo mito: la marta se come todo lo que mata. También es falso. Como describimos en la sección sobre el gallerino, ante un exceso de presas, la marta las mata a todas, pero suele consumir solo una, como mucho dos. El resto lo deja (o intenta llevarlo a su despensa si está lo suficientemente cerca).
Tercer mito: la marta ataca a gatos y perros. En condiciones normales, no. Un gato adulto pesa 3–5 kg, es decir, de 2 a 4 veces más que una marta; un perro aún más. La marta es demasiado cautelosa para arriesgarse a una pelea con un oponente mayor. La excepción son los gatitos y perros de razas minúsculas que se dejan sin vigilancia fuera por la noche; ahí el riesgo existe realmente, pero es raro.
¿Qué es lo que la marta realmente no toca? Verduras crudas (salvo raras excepciones como el maíz), pan y pienso seco sin grasa, o especias picantes. Una trampa con zanahoria nunca funcionará; con un trozo de hígado de pollo, comida húmeda para gatos o un huevo fresco, funcionará muy bien.
§ 07Cambios estacionales en la dieta
La dieta de la marta varía estacionalmente entre un 50% y un 70%; es una de las razones por las que esta especie se desenvuelve tan bien en entornos transformados por el hombre. Cada estación ofrece un „menú del día” diferente.
Invierno (diciembre–febrero): la época más difícil. No hay fruta, hay menos aves y la mayoría de reptiles y anfibios hibernan. Predominan los roedores (ratones domésticos, ratas cerca de los edificios), la carroña y todo lo que se pueda encontrar en compostadores y cubos de basura. Es en invierno cuando la marta se instala más a menudo en el desván para estar cerca del humano: calor, refugio seco y proximidad a fuentes de alimento.
Primavera (marzo–mayo): explosión de huevos y polluelos. La dieta se convierte literalmente en huevos de herrerillos, mirlos y zorzales, y en polluelos de todas las especies. Paralelamente: los primeros insectos, lombrices tras las primeras lluvias cálidas y roedores jóvenes que salen de sus madrigueras. Es el periodo en que la marta tiene exceso de alimento y cría a sus cachorros (normalmente 3–5 por camada).
Verano (junio–agosto): temporada de frutas. Guindas, cerezas, zarzamoras, frambuesas. La dieta es en un 40–50% vegetal, aunque los pequeños mamíferos siguen siendo la mitad del pilar „cárnico”. Las hembras lactantes buscan con especial ahínco las frutas dulces.
Otoño (septiembre–noviembre): tiempo de almacenamiento. Frutas caídas, nueces, últimas bayas y todavía muchos roedores antes del invierno. La marta se alimenta intensamente y acumula grasa; en noviembre suele pesar un 10–15% más que en primavera. También es el momento en que empieza a buscar refugio para el invierno, a menudo tu desván.
La marta de roca es un omnívoro con un fuerte pilar carnívoro (50–70% de pequeños mamíferos todo el año), que añade estacionalmente frutas, huevos, insectos y carroña. Mata más de lo que come. En contacto con el hombre, aprende rápido a aprovechar compostadores, gallineros y cuencos de mascotas, lo que suele ser el inicio del conflicto.
★Preguntas frecuentes
¿De qué se alimenta la marta?
La marta de roca (Martes foina) es un omnívoro oportunista. La base de su dieta son los pequeños mamíferos (topillos, ratones, ratas jóvenes, topos), que representan el 50–70% de su menú anual. Se complementa con aves y sus huevos, frutas (cerezas, guindas, zarzamoras, manzanas), insectos, lombrices, carroña y, cerca de humanos, restos de compost, comida para mascotas y aves de corral.
¿Cuál es el manjar favorito de la marta?
El manjar indiscutible de la marta son las guindas y las cerezas. La marta puede trepar verticalmente por el tronco de un árbol frutal y comer los frutos directamente de las ramas. El segundo lugar lo ocupan las zarzamoras, frambuesas y arándanos, y entre los alimentos de carne, el hígado fresco y los huevos de gallina. Estos últimos son, por cierto, el cebo más eficaz en las trampas de captura viva.
¿La marta bebe sangre?
No. Es un mito repetido durante generaciones. La marta no bebe sangre de sus víctimas y no es ningún „vampiro”. La impresión de una gallina desangrada se debe a que la marta mata con una mordida precisa en el cuello, rompiendo vasos sanguíneos importantes; la sangre se derrama, pero el animal no la consume. La marta come la carne y los órganos, la sangre no le interesa.
¿Qué come la marta en invierno?
En invierno, su dieta consiste principalmente en roedores (ratones, ratas, topillos que hibernan en pajares), carroña y cualquier cosa que encuentre cerca de los humanos: compostadores, cubos de basura abiertos, cuencos de perros y gatos o pienso mal guardado en garajes. Al faltar frutas e insectos y haber menos aves, es en invierno cuando más se traslada a los desvanes.
¿Puede una marta comerse a un gato?
En condiciones normales, no. Un gato adulto pesa 3–5 kg, de 2 a 4 veces más que una marta (1,1–2,5 kg), por lo que pelear con él sería demasiado arriesgado para el depredador. El riesgo real, aunque raro, afecta a gatitos muy pequeños sin protección materna por la noche o a razas de perro miniatura. Los gatos adultos y los perros grandes suelen tratar a la marta más como una curiosidad que como una amenaza, y viceversa.